Subida de impuestos

Bueno, pues llegados a este punto dejo ya de hibernar. He estado sin moverme tres meses por si me daban algo del fondo de reptiles a cambio de no hacer nada pero se ve que no he llegado a tiempo. Tras multitud de peticiones vuelvo (dos es compañía, TRES ES MULTITUD).
En este paréntesis nos hemos empobrecido. Vamos a ello.

Desde que no nos hemos leído el Gobierno ha abdicado de alguno de sus planteamientos programáticos. Muchos nos quedamos con la boca abierta. Alguno aún no la ha cerrado. ¿Cómo nos suben el I.R.P.F? Si ya tenemos claro que el ciudadano paga impuestos más a gusto si éstos son de menor cuantía y así se recauda más. Aquí las cabecitas pensantes del ministerio aún no han tenido posibilidad de LEGISLAR con mayúsculas.
Estamos en una época absolutamente excepcional, sin margen de maniobra. Están haciendo lo único que pueden hacer. Aquí se ha derrochado hasta límites
insospechados y eso lo pagamos un poco todos. No hay más. Ya llegarán tiempos mejores, y hay que confiar que así sea. Peores no se me ocurre cómo. Que puedas llegar a pagar más de la mitad de tus ingresos provoca que a nadie le motive quedarse unas horas más. Creo que los tipos de gravamen llegan a ser
desproporcionados. Que les eliminen las tarjetas de crédito a los políticos a
la hora de comer, que cada uno se pague lo que coma, como hace todo el mundo.
Comer es necesario, seas político o librero, no sé por qué tiene que engordar
la deuda de los entes públicos amén de la oronda figura de quien desenfunda
tirando mano del crédito público.

La cultura del esfuerzo debidamente recompensado creo que da muy buenos frutos, pero cuando el contribuyente no percibe un retorno  esa cultura quiebra
en no pocas familias. Ahora aceptamos esto con cristiana resignación, pero yo
ya estoy tachando los días del calendario para que empiecen a crear políticas
fiscales que nos hagan más llevadero el llegar a final de mes. Si este infierno
impositivo puede durar menos de dos años que no se despisten. Yo se lo
recordaré.

11 Comentarios | Leído 706 veces

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11 opiniones en “Subida de impuestos”

  1. RAMON dice:

    Completamente deacuerdo con la opinion, es el pensar de casi todos los españole y digo casi todos porque aun quedan reptiles enroscados en sus madrigueras.
    Mis mas sinceras felicitaciones por este pensar en voz alta.

  2. Inés dice:

    Carlos, ¡ha valido la pena la espera! Excelente post. Totalmente de acuerdo

  3. Juan Galiano Estevan dice:

    Certero.Yo no lo habría dicho mejor, igual más alto sí.

  4. Borja Mestre dice:

    Estimado Prof. Romero

    Teoricamente, los modelos economicos nos dan varias opciones para actuar en determinados ámbitos de la economía

    Si quieres aumentar la recaudación: baja los impuestos. Una subida drástica de las tasas impositivas puede retrotraer el consumo, la subida de salarios y la actividad económica y acabar recaudando menos que antes de subirlos. El problema reside en que no es posible sostener el periodo de tiempo que media entre la toma de decision y su efecto, por lo que si ahora reduces los impuestos, no tenemos con que sostenerlos como bien dice.

    Si deseas reducir el déficit: aumenta el gasto (segun Keynes). Una reducción drástica del gasto público, puede redundar en más déficit de la administración. Una minoración abrupta del gasto repercute negativamente en el crecimiento, que a su vez frena la recaudación y acelera el gasto asistencial en forma de subsidios. El problema es que no podemos aumentar el gasto simple y llanamente porque no tenemos dinero y seria mala idea emitir mas deuda publica (que por cierto en este trimestre lleva emitido el Tesoro mas del 51% del total anual porque sabe que las previsiones a corto van a empeorar)

    Para reducir costes: contrata a más gente. Tan solo con equipo convenientemente preparado se puede afrontar a una competencia global (incluso contra la competencia internacional con respaldo estatal) y tecnológicamente sofisticada.

    Para ser solvente: pierde clientes. El 20% de los clientes causan el 80% de los problemas. Pero si solo se tiene un cliente, éste causa el 100% de los problemas. Las empresas no presentan EREs por impagos de la Administración, sino por una nula diversificación de la facturación y una pésima planificación de riesgos, que es sustancial cuando se tiene a un cliente problemático en cartera.

    Existen dos modelos impositivos que creo que debemos decidir: uno, optar por una elevada presion fiscal a cambio de unos excelentes sistemas publicos (al estilo nórdico), y segundo, una bajada del sistema impositivo y la liberalizacion de los servicios publicos. En mi opinion me decantaria por el segundo, porque la Administración ya ha demostrado que en algunos ámbitos es eficaz (en aquellos que no interactua pero mantiene el control).

    El problema de los politicos se solucionaría con una simple ley: la de limitacion de mandato: extensible a gobierno, parlamentarios, directores generales,(incluye central y autonomico) etc. Nos ahorrariamos problemas de corrupcion y hariamos de la politica una verdadera vocaccion de servicio publico donde los patatas desaparecerían.Excelente artículo, como siempre!

    Ahora toca cambio.

  5. DANI CALABUIG dice:

    Carlos:

    He tardado más en leer el comentario del Señor Mestre, que su propio artículo.
    La verdad que me parece muy interesante lo que dice y estoy totalmente deacuerdo.
    Es desproporcionado la cantidad de impuestos que hoy se pagan. Ahí dejo una reflexión:

    ¿Porque hace 15 años con el sueldo de uno sólo de los cónyuges, la família podía llegar a fin de mes e incluso algún domingo que otro podían salir a Comer en cualquier Restaurante de la Ciudad; y hoy en día con el sueldo de los dos cónyuges van ahogados y a duras penas llegan a finde mes?

    La respuesta en el próximo capítulo.

    Un Saludo

  6. Sergio dice:

    Felicidades!

    Os cuento un poco mi caso…. tengo un trabajo a 8 horas, normal con su retención…. de forma extraordinaria he conseguido otro trabajo de 2 horas diarias, así llevo los 3 primeros meses del año, ahora me planteo la posibilidad de seguir así o dejar el trabajo extra, puesto que el IRPF a final de año me pasará factura… es triste pero cierto

  7. Nuria Puebla dice:

    Hola Carlos:
    Demasiada buena fe en tus palabras, lo cual no es de extrañar, conociéndote. Pero mucho me temo que una vez enganchados a la subida, no bajarán los impuestos.
    No es solo que se llegue a pagar casi la mitad de lo que se gana, es mucho más, pues en nuestro país las cotizaciones a la Seguridad Social no tienen la categoría de tributos, pero a mí que no me digan que no son esencialmente idénticos. Y siendo que su “tipo impositivo” es de un 33 por ciento, ahí tenemos la verdadera presión fiscal sobre los que trabajan, benditos ellos. Ningún país del mundo tiene un coste por trabajar tan elevado, y eso es una auténtica burrada. O bajan las cotizaciones sociales o no se generará empleo, y sin empleo no sé cómo se van a llenar las arcas. Suban ustedes el IVA pero bajen de una vez las cotizaciones sociales, o si no la reforma laboral no valdrá para nada más que para lo que dicen sus detractores, para destruir empleo de una forma más barata.
    Por favor, que esas “cabezas pensantes” a las que aludes piensen de verdad con la cabeza, sean coherentes y no asfixien más, que nos hundimos.
    Un abrazo y felices Fallas!!

  8. Àngel dice:

    Carlos,

    Apoyo la moción. Las subidas de impuestos generalmente no son buenas para el contribuyente (qué ironía denominarle así).

    Ayer, una empresaria del pequeño comercio le rogaba a Javier Arenas, que si llegaba al Gobierno de Andalucía no subiera los impuestos (el tramo del IRPF…). Se le notaba a la mujer bastante agobiada.

    Respecto al plazo que dices, creo que la subida está prevista para un par de ejercicios: límite máximo para cumplir el objetivo de déficit del 1% exigido por el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

    Veremos en qué queda la cosa.

    Un abrazo.

  9. José María Albors Hernández dice:

    Estoy de acuerdo, Creo que hemos llegado al punto máximo de la curva de Laffer que regula la relación ingresos fiscales y tipos impositivos y es necesario buscar soluciones , hay que entregar al mercado lo que el mercado pueda manejar pero en momentos de apuro no se debe malgastar patriotismo y ágape en el reparto del filete.

    Todo individuo procura emplear su capital de modo que su producto pueda tener el máximo valor posible, no se propone , en general, favorecer los intereses públicos ni sabe en qué medida los está favoreciendo, busca su propia seguridad y beneficio, la intervención inquisitiva e impositiva distorsiona la toma de decisiones y hace caer el equilibrio de mercado.

    En definitiva, lo que nos debe preocupar es el mejor nivel de vida que podamos obtener , no la expansión del poder de los burócratas.

  10. Alemán cuadridulado dice:

    Sr. Carlos, en este post sólo veo una queja por su parte, se ha desvanecido la ironía y frescura que caracterizaba sus opiniones anteriores.

    En mi opinión, el legislador español en materia fiscal hoy por hoy no piensa en lo mejor para la socidad. En lo único que piensa es en cómo cuadrar el debe/haber o el activo/pasivo de las cuentas públicas para poder presentar un balance creíble ante su examinador europeo.
    Una vez admitido esto, ha cogido la calculadora y optado por tocar la tecla más fácil.

    Lo que realmente más me inquieta es el sentido de su primer párrafo. Ha sido una verdadera hibernación desde el 14/11 hasta el 13/03, casi 4 meses sin saber nada de Ud.

  11. Taxista Díscolo dice:

    Receta de taxista para arreglar el problema:

    1) sofreir a politicos corruptos, consejeros inanes de cajas de ahorro y chupópteros varios de empresas púbicas innecesarias, en abundante aceite.
    2) amasar a demagogos oportunistas, añadiendo a directivos ineptos (finamente picados), hasta conseguir una masa fina y homogénea.
    3) hervir a fuego lento a especuladores, banqueros avariciosos, supervisores miopes y ladrilleros del chanchullo, hasta que queden bien blanditos. Triturarlos hasta obtener una crema espesa y extenderla bien sobre la masa.
    4) añadir el sofrito por encima y decorar con trocitos de Diputaciones, Senados, Consejos Consultivos y demás organismos superfluos.
    5) salpimentar al gusto y aromatizar con extractos de Presidentes Viajeros Con Gastos Pagados, Arquitectos Estrella y Creadores de Aeropuertos Vacíos.
    La “empanada” resultante NO HAY QUIEN SE LA COMA, efectivamente. Pues la tiramos a la basura y tan contentos…
    Mañana, el postre…

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