15 opiniones en “Inspecciones a los odontólogos”

  1. Alemán cuadriculado dice:

    Es fácil, a las preguntas inapropiadas, la respuesta: a Usted que le importa?…

  2. Juan Miguel dice:

    Siendo el hecho imponible del IRPF la renta,en sus diversas categorías, y tratándose aquí de una actividad económica, la de odontólogo, la comprobación inspectora se debiera ceñir al hecho imponible: cuáles son los ingresos, todos ellos, y cuáles los gastos, sólo los deducibles.

    No es admisible que se inicie una comprobación con una batería de preguntas sobre los hábitos de consumo de la persona inspeccionada, porque esos gastos no son, claramente, gastos deducibles.

    Buscar los ingresos gravables por “inducción” inmiscuyéndose en la vida privada del inspeccionado conduce, por lo menos, a:presumir, de entrada,una conducta indebida en el contribuyente; crear, de este modo, un ambiente irrespirable en la comprobación que, por otro lado, puede terminar en “comprobado y conforme”; echar a las espaldas del contribuyente una carga que la ley no le exige: la de llevar un control de sus pagos y casi de su estado de flujos de efectivo, que le es imposible realizar; gastar un tiempo maravilloso que podría dedicarse a investigar verdaderas tramas de fraude.

    Siempre es difícil perfilar los límites de una comprobación eficaz, pero no parece, como dice el autor, que para serlo sea necesario ni legal, comenzar de este modo.

  3. Daniel dice:

    Hacienda se debería limitar a comprobar e investigar los ingresos y como mucho los gastos deducibles, como ha dicho Juan Miguel. Porque a veces parece que Hacienda le quiera sacar las muelas a los contribuyentes.

    Imagino que el personal inspector habrá llegado a ese extremo por uno de dos motivos: por exceso de celo en su trabajo, o bien, por no ponerle freno a la curiosidad.

    Si es por exceso de celo en su trabajo, no sería del todo una mala cosa, pues sería síntoma de que el funcionariado -tan cuestionado últimamente- trabaja. No obstante, un personal preparado como el inspector, no debe olvidar jamás cuáles son sus deberes y derechos y dónde están sus límites. A la vez que debe conocer los derechos y deberes de los ciudadanos para con Hacienda.

    Si pese a ello, el personal inspector se extralimita, el ciudadano no tiene otro remedio que pararlo en seco. Y ello debe ser advertido por el asesor fiscal al cliente. Si la persona inspeccionada no va al asesor fiscal… que Dios le ampare.

    Si en cambio la actuación del inspector se debe a una curiosidad desbocada… que el ciudadano se defienda, y que la AT controle la actividad de sus miembros. Aunque me temo que esto va a ser difícil porque el darle rienda suelta a la curiosidad es un principio cada vez más arraigado en nuestra cultura, y muchas veces para cosas inútiles o malas por desgracia. Que Hacienda recuerde que el contribuyente es persona.

    Desde luego, como dice en el artículo, más le valdría a Hacienda dedicarse a investigar empresas defraudadoras y no molestar a la gente joven que comienza en su profesión y que genera empleo.

  4. JFJ dice:

    Querido Carlos,

    Esto es una especie de auntoivestigación y comprobación tributaria, habíamos visto la autoliquidación del tributo a través de las declaraciones – liquidaciones, incluso la autorepercusión del IVA a través de la ya derogada autofactura y nos queda por descubrir la autocomprobación a través del test anexo que comentas,…lo único que quizá le falte algo de base legal para que pueda articularse correctamente,…

    Muy interesante,…. Por cierto, ¿cómo pagaste el bautizo de tus hijos?,…Menos mal que ya está prescrito!!!!!!

  5. Pilar dice:

    Me parece intolerable, a mi que me detengan! que ya me sacará mi hermano….. Pienso que la Administración se debería preocupar de investigar otros sectores más dudosos. No obstante si quieren investigar a estos profesionales, lo deberían hacer con declaraciones informativas, con la ley en la mano, sin necesidad de “allanar” la intimidad de las personas..

  6. LSG dice:

    Como todos sabemos ya no existe un debate de preferencia entre el derecho a la intimidad y el deber de contribuir, habiendo cedido el primero en favor del segundo.

    Tambien estamos de acuerdo en que la Administración tributaria necesita información para velar por el cumplimiento de la obligación tributaria, pero lo que no se puede tolerar es que la misma sea obtenida a cualquier precio.

    Si no queremos seguir dando la imagen de una república bananera deben respetarse ciertos límites que delimitan la arbitrariedad en esas intromisiones en la intimidad y ellos son el Juicio de Idoneidad, Juicio de Necesidad y Juicio de Proporcionalidad.

    A la vista del cuestionario que comenta nuestro compañero Carlos, el ideólogo del mismo únicamente ha realizado el JUICIO DE RENTABILIDAD.

  7. joaquin dice:

    le envio un enlace de un periodico local de Malaga, haber cual es su opinión, gracias de antemano.http://www.diariosur.es/v/20110712/malaga/hacienda-exige-socios-asalariados-20110712.html

  8. Javier Gómez Taboada dice:

    Caray, Carlos, esta vez si que me has tocado la fibra sensible. Lo que faltaba:¡la AEAT indagando en las intimidades de los contribuyentes!!!!

    Tu acertada reflexión me “excita” a provocar otra: ¿qué decir de esos expedientes (carpetas) expuestos a la vista del público en más de un despacho de la AEAT???. El que yo esté siendo objeto de algún tipo de “trámite” por la AEAT es un tema mío del que no tiene porqué enterarse NADIE más. Si la Agencia de Protección de Datos analizara ese tipo de asuntos creo que la AEAT debería afrontar más de una multa.
    Un abrazo fuerte.

    Javier Gómez Taboada

  9. Nuria Puebla Agramunt dice:

    Hola Carlos:
    Totalmente de acuerdo en que es indignante y que va contra la intimidad y la libertad, me parece un hecho incuestionable. La cuestión que se me plantea a mí es cómo afrontarlo desde el punto de vista de la defensa. Si es un requerimiento de la inspección y luego imputan dilaciones por no contestar, yo defendería que era un requerimiento contrario a derecho. Pero quizás actuaría desde ya recurriendo ese propio requerimiento y pidiendo además su suspensión. Sobre la suspensión de requerimientos atentatorios contra principios y derechos fundamentales como el del honor y la intimidad hay ya doctrina de la AN bastante buena. Pide la suspensión, es mi consejo. Se te abrirá pieza separada que llegará al contencioso. Y evitarás la sanción por no contestar a requerimientos de la Inspección, que como sabes puede ser muy pero que muy cuantiosa.
    Por cierto, javier, un saludo para ti! un placer leerte.

  10. Enrique dice:

    Parece ser que todo vale para la administración en momentos de dificultad económica. Indignan las formas prepotentes e incluso los objetivos discriminativos que se fijan. Cada vez quedan menos empresas ejerciendo lícitamente sus actividades. La administración debería centrarse en las que de forma desleal e ilícita ejercen sin pagar impuestos y cotizaciones. Como dices Joaquín, ahora además hemos de añadirle esto. Cambios de criterio que agravarán aún más la situación de las pequeñas y medianas empresas del país.
    En definitiva, el todo vale no es admisible y como tal ha de denunciarse por todos los medios.

  11. taxista díscolo dice:

    Los odontólogos no sé, pero los taxistas tenemos muebles de Ikea, celebramos los bautizos en casa de la suegra y las clases de inglés se las dejamos al curso de la BBC… Así, recortando gastos, podemos hacernos cargo del IRPF…

  12. Àngel dice:

    Estimado Prof. Romero Plaza:

    Estoy de acuerdo con lo que comenta sobre el paradero del dinero que sacas del banco, pero cuando un ciudadano lego en derecho se encuentra ante un individuo de Hacienda que le pide que lo justifique puede pensar que si no lo hace le pueda acarrear ‘problemas’ más serios.

    Un saludo.

  13. Jose María A.H. dice:

    Estoy totalmente de acuerdo con mi compañero Ángel, la problemática se produce por el desconocimiento del contribuyente de que tales intromisiones pueden resultar ataques directos a la intimidad de las personas, aunque lo intuyan estos se ven ante una situación de sometimiento indirecto, el caso es que aquí no existe ni de lejos la obligación del contribuyente de ir mas allá de sus rendimientos, sus ganancias y sus perdidas, por tanto yo aprovecharía la deliciosa situación para lanzar un recurso de alzada ante el superior jerárquico del mentecato del inspector al que se le ocurrió tal argucia, puede que por esa vez la legislación de responsabilidad del personal al servicio de las administración publicas sirva para algo, si no, habremos probado suerte.

  14. Josepin dice:

    Recomiendo ver el final de batallas duras camas blandas de Peter Sellers, en su papel de agente de la Gestapo habla con otro de la vuelta la vida civil cuando acabe la guerra, a su trabajo de inspector de hacienda, el otro le dice que es una profesión muy distinta a lo que hace ahora y Peter Sellers le contesta que como el hace las inspecciones no hay diferencia

  15. El Primo del Taxista dice:

    Apreciado Jes,
    Efectivamente, confirmo que Taxista Díscolo vive debajo de un puente. Yo le ayudo montando los muebles… Y los módulos los calculó un Subsecretario de Estado; entre cafelito y cafelito, of course…

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