Acorralados | Carlos Romero Plaza

Acorralados

Los ricos también lloran. Es la película de moda en esta época para los ideólogos de la Declaración Tributaria Especial.

Estamos a poco más de un mes del fin de la regularización conocida comúnmente como ‘amnistía fiscal’ y esto, no funciona. Y seguramente esto es así porque hay muchas dudas. Y teniendo tan cercano el plazo, esto no es bueno.

La inseguridad jurídica, que tan bien explica el profesor Serantes en sus clases de universidad es fundamental, y aquí no se da. Tal es así, que mucha gente está esperando a ver qué dice el segundo informe, antes hubo un primer informe de la AEAT, y antes una Orden Ministerial que “aclaraba” oscuridades detectadas en el Real Decreto con el que conocimos que Hacienda tenía especial interés en que los contribuyentes volvieran a aflorar los bienes, como sucedió hace un par de décadas.

Ahora dejan que el dinero negro se claree simplemente tributando un 10%. Ya dimos unas pinceladas en nuestro post de agosto, Amnistía fiscal y amnesia fiscal al que nos remitimos. La inspección nos anima a que los ciudadanos pongamos dinero en circulación, hasta el punto de que se están enviando miles de requerimientos exigiendo datos sobre bienes que tengamos en el exterior, en mi caso lo único bueno que tengo fuera es una tía en América, pero ya la tengo declarada y regularizada. En fin, que estos correos que están abriéndose estos días son avisos para navegantes, que en enero si es el fisco el que se anticipa y te dice qué es lo que se te ha olvidado declarar la caída será más dura, ya que la Ley de Lucha contra el Fraude Fiscal castiga con fuerza a los olvidadizos, con un mínimo de 10.000 euros para los desmemoriados y si a eso le sumas que se están firmando cada vez más convenios para evitar la doble imposición y que las rentas ocultas no prescribirán nunca y serán imputadas en el último ejercicio no prescrito con una sanción del 150%, pues mejor que hablemos con un asesor y vayamos tomando rabos de pasas de aquí a un mes.

Saludos.

16 Comentarios | Leído 751 veces

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16 Respuestas a “Acorralados”

  1. anónimo dice:

    El Gobierno ha “adornado” con una serie de ventajas tributar sobre el dinero o bienes que se obtuvieron de “forma fácil” en los años anteriores de auge.

    Sin embargo, en mi opinión, consiste en una advertencia para tributar por todo aquello que con anterioridad no se había declarado y además, conseguir que afloren un gran número de cuentas por todo el mundo de las cuáles Hacienda podrá averiguar e investigar un número elevado de fondos sin ficalizar.

  2. G4 dice:

    De conformidad con lo expuesto tan claramente, con tu permiso Carlos, me gustaría recordar la procedencia y significado de amnistía, así pues, del griego oamnestia, olvido, es una causa de extinción de la responsabilidad penal. Es un acto jurídico por el que una pluralidad de individuos que habían sido declarados culpables de un delito pasan a considerarse inocentes por desaparición de la figura delictiva. De tal manera que, para saber diferenciarla añadiremos que, mientras que el indulto no extingue la responsabilidad civil derivada del delito, la amnistía si lo hace, al igual que, la amnistía sí extingue los antecedentes penales y el indulto no.

    No obstante, la presentación de la declaración tributaria especial exime al contribuyente, si la Administración tributaria así lo estima, de responsabilidad penal por el delito fiscal. Sin embargo, puede ser perseguido por el delito de blanqueo de capitales, en la medida en que realice comportamientos típicos sobre bienes que proceden del delito fiscal.

    Por lo tanto, como bien dices, “hay muchas dudas”, hemos de tener en cuenta, el Real Decreto-ley de 30 de marzo, el cual, se encarga de la regularización especial dirigida a cuentas debidamente acreditadas y, para ampliar sus posibilidades, la Orden Ministerial de 4 de junio que habilitó el modelo para hacer la declaración de la amnistía y permitió regularizar dinero en efectivo sin origen acreditado. Asimismo, el pasado 1 de julio, la Dirección General de Tributos hizo público un informe, el cual, contempla que sólo se gravará el 10% de los rendimientos de las cuentas y bienes que se regularicen, no el total. Y, a su vez, se aclaró el pasado septiembre que “estarán exentas de tributación directa las disoluciones de sociedades pantalla para asumir el control como titular real”.

    Con lo cual, cierto es que si soy rico y olvidadizo, he de llorar y de lo lindo, puesto que, el próximo 30 de noviembre finaliza el plazo para acogerse a la amnistía, con el resultado de que si el Fisco sospecha que tenía bienes y rentas en el extranjero hasta 31 de diciembre de 2010, y no se regulariza ahora, se sancionará con extrema dureza.
    Además, cabe recordar que, en enero de 2013 entrará en vigor la Ley de Lucha contra el Fraude Fiscal, que crea la obligación de informar de bienes y cuentas en el extranjero. En adición, se suman los Convenios para Evitar la Doble Imposición y los de intercambio de información que España ha firmado y sigue en ello, con territorios considerados como paraísos fiscales, por poner un ejemplo, Suiza ha acabado con su secreto bancario y dará todo tipo de información de cuentas a partir de enero de 2013.

  3. Salvador Heras dice:

    Que hay dudas es cierto, pero que la mal llamada ” amnistía fiscal ” ha venido a aclarar dudas y que es un incentivo para aquellos que han incumplido con sus obligaciones tributarias también lo es.

    Creo que es una buena forma para que la Agencia Tributaria pueda acceder a gravar rentas y patrimonio que antes resultaba inimaginable…

    Cierto es que el Gobierno tiene muy avanzado nuevas medidas anti fraude como bien Usted explico en clase, como activos en el extranjero no declarados, por lo tanto esta ” amnistía ” es una buena opción para que el contribuyente regularice sus bienes no declarados.

    En definitiva, en épocas de elevado déficit público, cuanto más dinero se regule, más contentos estarán estos que se hacen pasar como ” hacienda somos todos “…

    Muchas Gracias por la entrega manifiesta en sus clases, ya que el Derecho Tributario no es santo de mi devoción y poco a poco le voy cogiendo el hilo… , un abrazo y feliz puente. SH

  4. Jorge Domingo dice:

    Como alumno todavía que soy, creo que esta amnistía fiscal es un gran error. Lo único que hace es agrandar la cultura que existe en España de intentar pagar los menos impuestos posibles.

    Los gobiernos deberían intentar inculcar la cultura existente en los países nórdicos, en los cuales, el que no paga impuestos es señalado por todos, no como aquí, donde es un héroe.

    Aunque la gente no se fie mucho de la intenciones de hacienda con esta amnistía y no funcione, el mensaje que se lanza es fatal. Hace pensar a todos que defraudar no está tan mal.

    No se puede consentir que la crisis sirva para que unos cuantos defraudadores, se salgan “casi” con la suya, sabiendo además que los mas probable es que lo vuelvan a hacer.

    Los gobiernos deben dedicar todos los esfuerzos posibles en perseguir y castigar a los que no pagan como pagamos todos.

    Un saludo.

  5. Luis Figuerola dice:

    Efectivamente. Tal y como Usted expresa en su artículo, el gobierno ha decidido perseguir y “acorralar” a todos aquellos ricos (la AEAT considera rico a quien ingresa más de 150.000 euros) para que acudan a regularizar sus rentas, pero más concretamente esas rentas ocultas y que pretenden esconder bien escondido. De esta manera, a mi parecer, la “amnistía fiscal” se presenta como una de las medidas eficaces y a corto plazo que trata de potenciar los ingresos del gobierno en esta fatídica situación en la que se encuentra la economía española.

    De esta manera, tampoco resulta una medida tan radicalmente perjudicial ya que el contribuyente podrá regulariza su situación tributaria (blanquear) de manera que ya no se podrá afirmar que los bienes que integran la cuota defraudada proceden de una actividad delictiva a efectos del delito blanqueo de capitales, por el que ya no va a poder ser perseguido. A mí me parece un punto a su favor. Los ricos también llorarán, al igual que el resto de españoles sufren dicha situación de la economía española, si no deciden acogerse ya a la amnistía, básicamente porque se les acaba el plazo.

    Un cordial saludo,
    Luis

  6. Sara Rodríguez dice:

    Desde mi punto de vista, esta amnistía es un verdadero error. Ya desde un principio se deberían hacer las cosas correctamente y declarar todo sin tener que esperar a que se le manden los mensajes. Estos avisos supondrán la declaración de multitud de posesiones y cuentas que hasta ahora se habían escondido lo que permitirá a Hacienda investigar y recaudar gran cantidad de ingresos por los impuestos dejados de pagar junto con los extras.

    Un saludo.

  7. Martina Cillero dice:

    Actualmente, Hacienda está mostrando un gran interés sobre el tema de la amnistía fiscal y sobre que los contribuyentes afloren sus bienes, además de dejar que el “dinero negro” salga a la luz mediante la tributación de ese señalado 10%, y de especificar los bienes que se tienen en el extranjero. Con todo ello, como bien has dicho, se pretende poner dinero en circulación, que los contribuyentes paguen por lo que realmente tienen y que no oculten sus bienes y ganancias.

    Pero, ¿por qué precisamente en época de crisis es cuando el Gobierno y en especial Hacienda se inquietan más por este tema? A pesar de nuestra nefasta situación económica, este asunto se debería de haber tratado previamente, y no cuando ya se le han visto las orejas al lobo.

    Es cierto que ahora más que nunca se necesita mayor recaudación por parte del Estado. También es cierto que muchas personas, generalmente trabajadores, declaran puntualmente la totalidad de su renta y de su capital, al contrario que muchas otras personas, generalmente empresarios o personas muy pudientes. Lo lógico es que el primer grupo de estas personas se alegren porque los que tienen más poder adquisitivo que ellos declaren lo que antes no declaraban, pero también pueden pensar que ya se podría haber regulado antes esta situación.

    Por otra parte, el segundo grupo de personas, el de los más pudientes, van a verse efectivamente “acorralados”, con un castigo de un mínimo de 10.000 euros para aquellos que se hayan olvidado de declarar algo, o hagan como que se han olvidado. También opino que esto tendrá algunas repercusiones, como por ejemplo que grandes empresarios se instalen en otros países donde las ventajas fiscales y económicas sean más atractivas, como ya está sucediendo.

  8. Bárbara Martínez dice:

    En mi opinión, la amnistía fiscal no tiene una utilidad práctica. Solamente beneficia a los ricos para que puedan blanquear el dinero negro que poseen. Y aún pudiendo hacerlo legal, la mayoría no lo hará porque no le interesa declarar todo lo que posee en su patrimonio.

    La AEAT puede tener la creencia de que con esta amnistía recaudará más dinero, pero yo no lo veo así. Los ricos que quieran o que les interese, sólo declararan una parte de su patrimonio tributando al 10%, pero el resto lo seguirán manteniendo oculto como hasta ahora.
    No sé de que manera se puede regular para que no actúen de este modo y sigan escondiendo dinero, pero creo que esta no es la adecuada.

  9. Nuriia B dice:

    Amnistía fiscal, interesantes palabras para definir la injusticia que supone para todo español que pague sus impuestos religiosamente en el plazo estipulado la “extinción” de la responsabilidad penal, es decir, el “perdonar” a todas aquellas personas que han “olvidado” pagar impuestos en los últimos años tal y como deberían haber hecho.

    La economía española atraviesa duros y difíciles momentos. No hay día que no leamos en la prensa lo mal que está todo. Huelgas, desempleo, recortes… son el pan nuestro de cada día. Se me ocurren miles de cosas sobre las que hacer apuntes, sin embargo, no están directamente relacionadas con el tema que nos ocupa.

    Es por ello que pese a que comparto la idea de perseguir el fraude fiscal no creo que la forma más acertada de hacerlo sea dejando que estos “desmemoriados” dejen de pagar parte de lo que corresponde (sanciones, intereses de demora, recargos…).

    Somos conscientes de la situación que atraviesa nuestro país, somos conscientes de que hay que sacar dinero hasta de debajo de las piedras pero, y esto es algo que una y otra vez tiendo a plantearme, ¿por qué al final de una u otra forma siempre se termina por favorecer al que no cumple las reglas? Una cuestión a la que a día de hoy no puedo dar respuesta pero espero poder hacerlo algún día.

    Y no Carlos, no estoy de acuerdo con aquel apunte que se realizó en clase hace unas semanas, no creo que deba engrosarse el cuerpo de funcionarios que se dedican a perseguir a aquellos que eluden el pago de impuestos. Es necesario que se aumente la productividad, que se mejore la tecnología, que se ajusten los horarios pero ¡¿más gente en la Administración?! Si el Estado es el primer competidor de la empresa privada en nuestro país!
    ¡Todo el mundo quiere ser funcionario! Parte de nuestra sociedad debe ser consciente de que hay que pagar impuestos.

    Miles de jóvenes abandonan el país, bueno, y si sólo fuesen ellos… pero es que aproximadamente el 30 por ciento del PIB español también se marcha, la fuga de capitales que estamos viviendo es abismal, ¿qué futuro incierto nos aguarda a la vuelta de unos cuantos meses? Yo, no lo sé. Lo que tengo bien claro es que la iniciativa privada se va al traste: los bancos no conceden créditos lo que se traduce en la no inversión de las empresas (las que todavía aguantan) y algunas de ellas que ni siquiera pueden continuar su actividad por el impago por parte de la Administración.

    ¿Perseguir a los defraudadores? Por descontado. ¿Amnistía fiscal? Ni de broma. ¿Perseguir a los políticos para que devuelvan todo el dinero que se han llevado? Ojalá. Porque sinceramente, en esta sociedad decadente, en la que no se valora ni se respeta absolutamente nada, los que deberían dar ejemplo son ellos y empezar por devolver todo el dinero que han robado. ¿Dónde está ese poder judicial independiente consagrado en la Constitución?¿Por qué no se persigue a los que “sutilmente” han escondido las contribuciones de muchos españoles? Corrupción en todos los ámbitos del sistema, esa es la respuesta.

    Aún hoy espero que estos políticos hagan su trabajo y arreglen España, señores, ¿dónde está el dinero?¿Dónde están las soluciones?

    Debe penalizarse a todo olvidadizo, y el que a 30 de noviembre siga sin recordar que pague los 10.000€, la deuda que tiene con el Fisco y, por supuesto, la penalización correspondiente.

    Un cordial saludo,

    Nuria

  10. Suvima. dice:

    Nada de esto ocurriría si las cosas se hicieran bien y en su momento.
    Todos, sin excepción, deberían declarar sobre todo su patrimonio, pero siempre han habido clases, y por algún motivo siguen teniendo privilegios de este tipo.
    Quizá por su inteligencia al evadir todo lo que deberían declarar, como premio sería razonable que dejaran de hacerlo, pero no es necesario ser inteligente para defraudar
    a Hacienda, por lo que esto no es excusa.
    Vivimos épocas difíciles. Se pretende poner dinero en circulación, y se están haciendo numerosos recortes y subidas de impuestos. Que cada cual declare por todas sus posesiones no debería ser ningún escándalo, al contrario.
    Hay paises cuyos habitantes más pudientes ayudan en la economía en tiempos difíciles. Pero aquí solidaridad se esconde tras los billetes, y gusta más eso del dinero negro.
    ¿Cómo quieren que las personas pongan su dinero en circulación si las personas que pueden hacerlo no dan ejemplo de ello? Al contrario, crea más inseguridad.
    Si esto hace que empresarios emigren a otros paises donde las ventajas fiscales sean más atractivas, adelante. Personas así no crean la crisis, pero sí la mantienen.

  11. Paula Roca dice:

    La idea del gobierno al promulgar la amnistía fiscal fue recaudatoria, puesto que pretendía que afloraran activos ocultos, tanto en el extranjero, como en territorio nacional (efectivo) para percibir un 10 % del importe declarado, más lo que tengan que tributar los años venideros por dicho importe opaco a la Agencia Tributaria y que hasta la fecha no se ingresaba cantidad alguna por ellos.

    Es lógico que ante esta amnistía fiscal existan voces discordantes que aleguen que se está premiando al defraudador ante el que paga todos sus impuestos.

    En principio la medida impulsada por el gobierno no está teniendo el éxito esperado, dado que el que ha ocultado y defraudado durante años a la Agencia Tributaria, se encuentra con una medida de gracia por un lado que le haría regularizar su situación económica y patrimonial, pero por otro lado, tiene el inconveniente de que informa a la Agencia Tributaria de todo (o parte) lo defraudado sin la seguridad jurídica que una vez comunicado su patrimonio oculto, puedan iniciar contra él inspecciones tributarias.

    Creo que es necesario un cambio de mentalidad en la ciudadanía y que todos se crean que los servicios públicos que tenemos, los tenemos por qué pagamos nuestros impuestos y no premiar ni aplaudir al defraudador, sino todo lo contrario castigar y penar, más si cabe al que defraude a la Agencia Tributaria.

    Un cordial saludo,

    Paula Roca Benlloch

  12. Rebeca Esteve Serra dice:

    Hace unos meses, no había día que pasase sin encontrarnos en algún medio de comunicación con el término de amnistía fiscal, que se refería al mecanismo de regularización tributaria especial en nuestro ordenamiento para dar la oportunidad de “hacer las paces” con la Hacienda española a quienes no cumplieron rigurosamente con sus obligaciones tributarias en el pasado. Según mis escasos conocimientos en la materia, entiendo que pretende dar más seguridad a los contribuyentes que desean regularizar la situación (aunque no me convence de si realmente la da).

    Esta amnistía, en principio parece que pone las cosas fáciles ya que da la posibilidad a los contribuyentes que desean regularizar su situación, pero no son todo tantas ventajas; Todos los olvidos no son gratuitos (como es el caso) y cuando un contribuyente asume querer regularizar su situación debe asumir la culpa ante la Agencia Tributaria Española (pagar el 10% de lo que se pretenda regularizar). Planteado así, parecería sencillo, pero según lo hablado en clase y lo escuchado en otros medios sobre la amnistía fiscal, creo que no lo es tanto.

    Pienso, como he dicho que las cosas son bastante complicadas para aquellas personas que quieran ponerse al corriente con sus obligaciones tributarias, hasta el punto que una persona que quiera de verdad hacerlo dude en hacerlo por las dificultades que se interponen. Dificultades como una vez afrontado el proceso, ¿el obligado tributario tendrá la seguridad de quedar exonerado de responsabilidad penal por delito contra la Hacienda pública o se emprendería un procedimiento con autoridad judicial y ministerio fiscal?

    Desde mi poco conocimiento en derecho creo que imprescindible que exista PLENA SEGURIDAD JURÍDICA para quienes decidan acogerse a la regularización especial; seguridad jurídica no solo en el ámbito tributario, sino también en el ámbito penal. Solo de esta forma aumentarían las probabilidades de éxito y tendrán tranquilidad quienes se acojan finalmente a este proceso.

    Esta no es la única incertidumbre que crea la amnistía, creo que esta regulación es una especie de amenaza de la ATE a otros impuestos como el IRPF, impuesto sobre sociedades, impuesto sobre la renta de no residentes… Esta amenaza de la que hablo la explico el profesor de tributario II, José Manuel Pagan (al tratar su asignatura sobre el IRPF).

    Por todo lo anterior, ¿quién se atreverá en estas inciertas condiciones a cumplir las obligaciones pendientes con la administración?; sinceramente, creo que no tiene el éxito esperado ni utilidad práctica.

  13. Juan Galiano dice:

    Hay que regularizar. Es necesario para el país y para la seguridad jurídica de los propios contribuyentes. Es bueno para todos. Saludos.

  14. Alemán cuadridulado dice:

    La regularización, aunque injusta moralmente y necesaria en estos momentos, la han desvirtuado con lo complicado de su aplicación.

    En fin, somos diferentes.

  15. Ignacio Segura dice:

    Bajo mi punto de vista y con mis primarios conocimientos en materia tributaria creo que esta “amnistía fiscal” se trata de una medida a la desesperada en tiempos revueltos, quizás se esperaba una respuesta positiva a corto plazo por parte del contribuyente pero dado que el español por naturaleza es desconfiado esta medida no ha dado los resultados esperados, creo que el contribuyente lo que viene a pensar es que se trata de una especie de “trampa” y que cuando acabe esta “amnistía” puede que sufran un acoso importante por parte de la AEAT.

    Por otra parte en cuanto a mi opinión sobre esta medida he de decir que quizás no haya sido la manera más populista de hacer circular el dinero negro en este país porque da la sensación de que se le viene a premiar al que no ha cumplido con su deber con el fisco en el pasado PERO a favor de este gobierno he de decir que como es común en España se toman medidas tarde cuando ya es difícil por no decir imposible funcionar como se debe así que si se hubieran tomado medidas contra el fraude fiscal hace años cuando estábamos en la “Champions League de la economía” ahora no se hubiera tenido que tomar este tipo de medidas a la desesperada.

    Además esta medida creo que se toma en parte por la presión de los mercados, de la UE y de la prima de riesgo ya que estoy seguro y confío en que si España no estuviera expuesta a todas estas presiones el gobierno hubiera tomado otro tipo de medidas que a largo plazo serían más efectivas pero a corto plazo supondría un mayor gasto público (como bien usted ha manifestado varias veces en clase aumentando los medios humanos se recaudaría muchisímo más).

    En definitiva:

    Por parte del gobierno; la situación actual de la economía más la presión a la que se le ha sometido a España desde el exterior y la falta de liquidez de las arcas públicas para hacer frente a todas las deudas y los intereses de éstas ha desembocado en la toma de esta medida poco popular pero con esperanzas de recaudar “algo” antes que NADA.

    Por parte del contribuyente; dada la desconfianza del español por naturaleza a pesar de que se les ha dotado de una oportunidad única para regularizar su situación fiscal creen que una vez acabada esta “amnistía” se les someterá a una presión contundente por parte de la AEAT y por lo tanto esta medida no acaba convenciendo ni a unos ni a otros.

  16. “Hay que hacer un plan estratégico nacional en todos los sectores, paliar el déficit tras llegar a importantes conclusiones de cómo hacerlo y no ir de Consejo en Consejo poniendo remedos y articulando baterías de medidas de escasa incidencia recaudatoria y que rozan en ocasiones la alarma social”

    En nuestra asesoría (http://asesoriaalicante.es/)estamos totalmente de acuerdo con lo que comentaste tanto en el post sobre amnistía y amnesia fiscal como en este. Un saludo!

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